..:: JOSÉ LUIS "COLY" MENGOT (Ex Entrenador de SPC)


“La decisión de retirarme la fui madurando en el tiempo”

Hace un par de semanas habíamos tomado conocimiento del retiro de José Luis Mengot de la cuida de caballos de carrera. Por tal motivo le solicitamos una entrevista para conocer los detalles que provocaron esta drástica decisión. En extensa charla el ex entrenador se despachó a piacere sobre diversos puntos, sin esquivar ninguna pregunta. .





-¿Te retiras de la actividad totalmente o solo en calidad de entrenador?

La idea es alejarme por un tiempo de la actividad. No puedo hacerlo en forma total por el momento, ya que integro sociedades en algunos caballos, pero calculo que a fines de enero o principios de febrero voy a estar desvinculado de la actividad totalmente.

¿Qué te llevó a tomar esta decisión?

Es una decisión que se va madurando con el tiempo. Hace 12 años que estoy en este deporte. Empecé cuidando en Las Piedras y luego seguí en Maroñas.
Esto no se decide de un día para el otro, no se puede tener 28 caballos y de pronto abandonar.
Esto se madura y luego se concreta, pero creo que mi gente se la venía venir, porque lo habíamos hablado algunas veces del cansancio y stress que todo esto implica.
Además, iba adquiriendo mayores compromisos cada día, lo que me impedía dedicarme a mis otras actividades que me reclamaban ya que un colaborador muy importante tuvo que abandonar por motivos familiares.
Llegó el momento en que puse en la balanza lo que era más importante para mí vida en este momento y decidí estar en el lugar donde más me necesitan.

-¿Detrás de esta decisión hay algo concreto que te haya hecho adoptar esta medida?

La gota que desbordó el vaso y que me hizo tomar la decisión definitiva y no seguir empujando el carro fue la actitud de la comisión hípica, que se había repetido todo el año de no dar carreras llenas cuando se deberían haber dado si se pensara en la hípica.
Estaba preparando hace dos meses a una yegua para una carrera determinada y me quede sin poder correr. Anoté en una Promoción Fondistas a una yegua de tres años ganadora de una, que justo calzaba un mes antes del Ciudad de Montevideo, con muchas expectativas y esa era la única oportunidad que tenía la yegua, pero a la empresa concesionaria se le ocurrió dejarla sin efecto al haber seis anotadas, porque había una yunta.
Allí me puse como loco, porque consideré que era una falta de respeto hacia todos nosotros. Me pregunté qué estaba haciendo en esto, para que estaba trabajando y luchando, qué le decía al dueño de la yegua que pueda justificar esta decisión, y me dije “...nada, me voy”.
También me estaba agotando física y mentalmente la lucha permanente y casi diaria para defender junto con la directiva de nuestra gremial a nuestros asociados obteniendo algunas cosas buenas pero un montón de fracasos. En su momento me gustó dar una mano al gremio que estaba complicado y lo hice con mucho gusto y si tengo que ayudar desde afuera, lo seguiré haciendo, si creen que les aporto algo.
Sumado a esto, las peleas con gente que sabe muy bien que está haciendo las cosas mal y para nada le importa. Entiendo que la empresa está para invertir y ganar dinero, pero que reflexionen, porque si se acaba el turf se quedan sin trabajo.

-¿Cuáles son las cosas que están haciendo mal a tu entender?

Considero que lo esencial es que no haya un proyecto hípico para saber a donde apuntamos con la hípica nacional, ¿En qué queremos que se transforme la hípica en los próximos años? Acá se habla mucho del censo de Propietarios y no es un invento, las cifras son reales y lo hizo gente muy profesional a la que conozco muy bien de larga data.
Entonces, cuando hay un privado que está manejando el futuro de esa cantidad de gente, creo que se le debería exigir que lo maneje pensando justamente en eso y no solo en lo que sería su propósito que es tener utilidades.
Un proyecto hípico que lleve a que esa gente esté tranquila, porque va a haber un avance de la actividad con mejores caballos, mejores cuidadores, mejores jockeys, mejores peones, mejores capataces, etc. A eso le llamo yo un proyecto hípico.

-¿No crees que en este momento es más fácil sacarle el cuerpo al problema que tomar el toro por las astas y además si dependieras directamente de esta actividad, igualmente tomabas la decisión?

En absoluto, si yo dependiera solo de esta actividad me pongo un cuchillo entre los dientes y salgo a pelear para poder mantener a mi familia.
Creo que el trabajo de Cuidador se hace por tener una gran pasión y no por un tema económico y muchas veces por qué es lo que se ha mamado desde muy chicos y lo que me gustaría a mi seria que fuera una actividad rentable para el Cuidador como cualquier otro trabajo que le permitiera vivir tranquilo y llegar a viejo no solo con copas y fotos.

-¿Qué te dejan estos doce años como experiencia?

Lo que me deja de bueno, es la cosecha de amigos que he tenido, gente que te quiere bien. Yo tengo una forma de ser muy pasional cosa que me ha dado muchos amigos y de los otros también, supongo, porque al ser uno de esta forma, no se puede pasar inadvertido.
Pero me quedo con la tranquilidad de haber hecho las cosas de corazón, quizás más veces equivocado que acertado, pero es mi forma de entender la vida.
Cuando ingresé en la Sociedad de Entraineurs y Jockeys no podía comprender cómo todos los lunes había tantos Cuidadores que iban a inscribir sus animales en bicicleta sin desmerecer al trabajador que anda en bicicleta, pero me parecía que el Cuidador se merecía otra cosa.
Al ingresar, le dije a Pablo Graña que creía que los cuidadores tenían que volver a ser como antes, donde eran muy respetados por su trabajo y conocimiento. Pero, lamentablemente, con los años que Maroñas estuvo cerrado, la necesidad hizo estragos, esa cabeza visible, el artista de la cuida, perdió la importancia en cuanto a su investidura que tuvieron esos fenómenos como Gelsi, Lito Rodríguez, Milia, etc. que sin dudas no hubieran permitido muchas cosas que hoy pasan porque se querían mucho más que nosotros.

-¿Se plantearon a nivel de asociación de tener un precio uniforme por pensión de cada caballo?

En su momento publicamos en la revista el precio de la pensión base, pero ello no quiere decir que la gente lo tenga que cumplir simplemente es una guía para que tengan una idea de lo que cuesta cada cosa.

-¿Pero no se cae por su propio peso que si cobro mucho menos ofrezco mucho menos?

Es así, creo que la gente incluso se lo pregunta, pero hay que tener en cuenta que este es un deporte de resultados y si estos llegan y vienen a menor costo, es mucho mejor.
Pero ese menor costo para el propietario, se transforma en mayor costo para el compositor que es el responsable de tener a sus pupilos en óptimas condiciones y esto ha llevado a muchos colegas a tener que poner plata de su bolsillo para mantenerse en la actividad.

-¿Cuál fue el caballo que más te marcó?

En realidad fueron dos La Cábala en mis inicios y Gizeh recientemente, la primera porque fue la primera yegua buena que tuve bajo mi égida y me marcó mucho al ver el producto de mi trabajo, estando apoyado en ese momento por Jorge Washington García que para mi fue como un instructor de primera clase y Gizeh porque creo que fue la que me hizo recibir de Cuidador, la voy a tener siempre conmigo porque la tengo tatuada en mi brazo.

-¿A qué personas deseas agradecer por las cosas que pudiste lograr en este ámbito?

Jorge fue una pieza clave para el arranque pues yo era un oustider en la materia y me trato como uno más lo que me permitió aprender muchas cosas.
Antes con Walter Báez también aprendí mucho, ya que me dejaba ir de mañana a jorobarlo a la cancha cuando teníamos los caballos del Baccarat. Agradecer a todos los profesionales que han trabajado en mi equipo, a la gente con mayúscula con la que tuve la oportunidad de trabajar Richard, Jaca, Cachito, Luis, Condoro, Calunga, Peta, Cacho, y otros que pasaron como Marichal, Polaco, Bocacha y el Dunga peones que de principio a fin estuvieron junto a mí.
A jockeys como Jorge García, Carlos Bueno, Luis Cáceres, Deividi Gaier, por nombrar a los que me han corrido mas y a otros que alguna vez me corrieron y entre los colegas, a todos aquellos que me hacían disfrutar de las mañanas de ensayos, que en invierno son muy duras y en verano se amenizan, con consejos y bromas e intercambios de opinión que te permiten ir creciendo como persona.

-¿Cuando evalúas la campaña de Gizeh, sientes que en algún momento te equivocaste?

Debutó ganando en diciembre, hizo una campaña de mucha intensidad, pero la yegua acompañó mucho porque tenía buena salud, por lo tanto fue una campaña muy pensada junto a los propietarios en cuanto a su diseño. En determinado momento hizo un quiebre de rendimiento por problemas sanitarios y cuando volvió de su merecido descanso creo que le costó mucho.

-Hubo un capítulo en donde de tener como arma su habitual atropellada, salió en carrera adelante, ¿porqué sucedió esa instancia?

La yegua corrió el Selección bastante mal y sabíamos que de la Polla venía con problemas de salud, en esa carrera le toca el partidor uno, con dos yeguas en yunta que nos hicieron tener los problemas que tuvimos en la Polla, pero siendo cosas que están dentro de las reglas de competencia, por ende no me quejo.
Decidimos, con la gente del Aurora, correr cerca de las punteras, pero cabe recordar que cuando ella debuta, lo hace ante la mejor velocista en ese momento y en esa carrera salió a jugarse adelante, o sea que tenía velocidad natural.
Después resultó que sus dolores fueron mayores que nuestras expectativas. Luego quedó sentida, pero la pudimos recuperar para el Ciudad de Montevideo en donde, en una carrera espectacular, queda en segundo lugar.
El día anterior no sabíamos si iba a correr. Luego le otorgamos un descanso pero nunca pudo ser la misma.
 

-¿La cábala de no mirar la carrera, partió con Gizeh?

Cierto. Ya en su debut adopté ese perfil y mientras Gizeh corría en la cancha, yo caminaba por fuera del hipódromo, sin escuchar nada ni a nadie y cuando calculaba que podían estar llegando a la meta, entraba a Maroñas, miraba el marcador y veía su número luciendo al tope y eso fue algo indescriptible.

-¿Cómo te sentiste al entrar al hipódromo el día que perdió?

Ese día, al entrar el hipódromo me encuentro a Luis volviendo un peón del stud, llorando, y eso me alcanzó para saber que nada bueno había sucedido.

-¿Te costaba más entrenar caballos ajenos que propios?

Los nervios eran los mismos, porque cuando el caballo ingresa a la cancha, es producto de tu obra de arte, uno hace una tarea para presentar en las mejores condiciones a un deportista de alta competencia. Primero en forma decorosa, con buen estado y después que cumpla un destacado papel en pistas.

-Algún capítulo ingrato que recuerdes...

Cuando Baldwin se me murió en la pista. Me sentí realmente muy mal porque él no me pidió estar ahí en la pista, lo puse yo. A pesar que jamás mandé un caballo lesionado a competir y eso lo avalan todos los que han trabajado conmigo.
Nos costó mucho superarlo el Polaco su peón no tenia consuelo y tanto fue que renuncio al trabajo al otro día.
En este caso, se le rompió la cuartilla al pisar mal y me sentí muy responsable por su desgracia, lo que me hizo sentir realmente mal.

-¿Destaca otros caballos que lograron destacarse bajo tu égida?

Uno fue No Limits, que fue un caballo que lo agarré en training, siendo el primer caballo que me trajo la querida gente de la Aurora a la cual considero que le respondí y eso me dio una satisfacción muy grande. Otro noble caballo fue Pushing Hands, cualquiera de los dos cuando entraban a la cancha se sentían sus pisadas porque su corazón era inmenso.

-¿Cuál fue la carrera que más vas a recordar con el paso del tiempo?

El Gran Critérium que ganó Gizeh.

-¿Podías evitar trasladar en oportunidades el desánimo por alguna instancia de carrera a la familia?

En ese sentido, la familia sufre mucho. Es muy complicado mantenerse en la actividad sin que esto influya en la familia si no es gente que por siempre compartió este ambiente.
Yo he contado con una familia espectacular que supo en todo momento entender todo lo que me sucedía, tanto mi esposa como mis seis hijos, pero no son de venir a las carreras.

-¿Te reconfortaba el hecho de contar con buenos patrones?

En mi stud pasaban cosas increíbles. Gana un caballo y toda la gente de otros studs van a la foto y esto sucede porque antes que propietarios son amigos y debo resaltar en su real dimensión de que nunca existió un reproche por parte de ellos y eso es muy importante. ¡Mira que en esta actividad siempre hay cosas para reprochar! Ello te deja trabajar muy tranquilo.

-Un colega en el turf...

Colega y amigo ha sido siempre Pablo Graña porque es un profesional con el cual nos complementábamos muy bien y por sobre todo es una buena persona y un hombre muy capacitado para manejar a una gremial.
A un colega que respeto y admiro es Ramón Peralta que a veces parece tener la varita mágica. Me ha enseñado mucho a mirar las cosas de la actividad e incluso creo que ni él se dio cuenta de lo que pude aprender con su influencia.
Además, es indiscutible los logros que ha cosechado como cuidador.

-¿Consideras que hay cuidadores para cortas, largas, machos o hembras, o forma parte de un todo?

Para mi la división existente es entre cuidadores de caballos de carreras y cuidadores de propietarios de caballos de carrera.

-¿Juegas a las carreras?

No, no es que no haya jugado nunca alguna chirola pero no soy jugador.

-¿Qué opinas del nivel de los cuidadores en nuestro país?

Tal vez para mi sea un atrevimiento opinar sobre el tema, pero creo que va mejorando cada día. Veo que hay profesionales jóvenes que se van perfeccionado con el aporte de la tecnología y los de la vieja escuela también le han dado lugar a nuevos conocimientos que los continua haciendo mejorar.

-¿Cuál ha sido el aporte de los profesionales que vienen del exterior?

Aportar significa compartir conocimientos, ayudar, aconsejar, verter experiencias para que el país que te recibe no solo este para sacarle todo lo que puedas, sino también para potenciarlo, por lo tanto creo que en ese sentido salvando como en todos lados algunas excepciones, su aporte ha sido nulo porque aparte de sacarle trabajo a Cuidadores locales algunos hasta empleados extranjeros han traído.

-¿Consideras que hay cuidadores que dan sustancias para potenciar el rendimiento de los caballos y no se detectan?

Creo que a un deportista de alto rendimiento no se lo hace solo con comida y entrenamiento, en cualquier deporte, por lo tanto el Cuidador pretende que su pupilo no regale nada si esta a su alcance por lo tanto transita sobre una línea muy fina de lo autorizado y lo prohibido, sobrepasarla significa asumir o no el riesgo.
No creo que haya cuidadores que tengan carta libre como dicen por ahí, ese comentario es una verdadera barbaridad, pero sí creo que la diferencia está en el acceso que el Cuidador pueda tener a la medicina veterinaria y a los remedios y tratamientos del primer mundo.
El nivel del antidoping está limitado por pocos recursos, pues cuanto más recursos haya, mucho más efectivo seria para detectar nuevas cosas.

-¿Es transparente el control antidoping de Maroñas?

Absolutamente sí. Nunca dudé de la transparencia, pero sí creo que se debe brindar mayores garantías al debido proceso y esto no quiere decir que haya gente deshonesta dentro de los responsables del mismo, ni cosa parecida, pero pregunto: ¿Por qué el análisis de drogas es selectivo y no total? ¿El procedimiento tiene documentación respaldatoria que en todos sus pasos sea auditable? y otras preguntas más que pueden suponer que se pueden mejorar las garantías del debido proceso.

-¿Cómo crees que vas a mirar en perspectiva la actividad dentro de 20 años?

Hoy por hoy voy a tener la nostalgia de no levantarme todos los días a las 05:00 AM y ver a mis purasangres entrando a la cancha y eso nada me lo va a llenar.
Pero este cese de la actividad me va a permitir disfrutar otras cosas: mis hijos, mis padres y eso me aliviará la nostalgia del cambio.

-¿Deseas hacer algún público agradecimiento?

A los propietarios que me han apoyado siempre, a los integrantes de La Aurora, a los de la Galleta, a Pablo Seré del stud 5 de marzo, a los de Aquellos Tiempos, Ecnusa, y a amigos que siempre también teniendo o no caballos estuvieron siempre a Nico y a Marcelo, a Andrés Ham, a Ito Irureta, a Daniel González, a “Loilo” Solsona y a Luis Vargas.
Cuando les comenté a ellos sobre mi decisión, me felicitaron. Eso me preocupó, porque si lo hacían, es porque pensaban parecido. (Risas).
También agradecer especialmente a tres Doctores que sin ellos no hubiera podido, que aparte ser de excelentes profesionales, son AMIGOS que son Daniel Perrone, Juan Loizeau, y a Carlos Olivera.

Como cierre por este tiempo que no integre la actividad le pediría a la HRUSA que piense que a pesar que sé que ellos deben ganar plata, tienen que dejar ganar plata a otros, porque si el turf se muere, ellos se quedan sin empleo.
A la Comisión Asesora que fue creada para potenciar y defender al turf nacional , le preguntaría, ¿pueden hacer un balance hacia atrás y preguntarse qué hicieron? cuando hay un Don Alfredo cerrado, Los Apamates cerrado y muchos pensando en irse, porque los números no dan, cuando vean menos propietarios en la vuelta, cuando vean gente enojada porque en general los servicios del hipódromo van de mal en peor por los constantes acortes de presupuesto, cuando vean menos caballos en la cancha, por qué muchos se tienen que retirar, por qué no tienen carreras para intervenir, por qué hay una Comisión Hípica que no intenta NADA para mejorar el turf ya que los llamados (sin Hándicaps) son cada vez más limitados para que todos tengan la oportunidad de competir y de ganar alguna vez.
Creo que deberían tener la autocritica suficiente y hacerse responsable de estas cosas. Es necesario que exista un proyecto hípico consensuado para que todo salga adelante. Con esfuerzos personales como el de Javier Chá, que tendrá toda la voluntad del mundo y no dudo de sus buenas intenciones para con la actividad pero que sin un proyecto hípico, sus esfuerzos se diluyen.






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