..:: FERNANDO CIRO "CHINO" OLIVERA (Jockey)


"La carrera más relevante fue el Ramírez en lomos de Sing-A-Song"

Un chico de a caballo, nacido en los pagos de Cerro Largo, en donde la tierra parece estar fértil para generar la materia prima de alto vuelo para el turf, Fernando ha hecho camino hípico en base a sacrificio y tesón. Optó por la profesión, no sin antes dejar atrás la posibilidad en la carrera de Magisterio. Afianzado totalmente como profesional de la fusta en la capital del país, trabaja y disfruta de lo que la vida le instaló en su horizonte.
Con el "Chino" como le dicen colegas y amigos dialogábamos de esta manera:




-¿Porqué el seudónimo de "Chino"?

Esa denominación surge de niño en mi barrio de Melo y con el tiempo se fue instalando hasta quedar en forma definitiva.

-Tal vez por tu semblante...

Tal vez, al tener el pelo largo y con mi perfil que de pronto tiene un aire asiático, el apodo para muchos me caía justo.

-¿Cómo recalaste en este deporte?

Primero que nada porque siempre me gustaron y desde chico ya andaba en contacto con los caballos de carrera que era parte de mi entorno cercano. Al principio se generó la posibilidad de trabajar como peón y luego tuve la oportunidad de varear y no la dejé pasar.
Al tiempo pude participar en pencas que siempre son el folklore del interior y recuerdo que para debutar todo lo hizo posible Julio "El Soldado" Morales, que ahora está radicado en Montevideo.

-¿Recuerdas los primeros caballos que subiste para correr?

El primero fue Realengo y el otro no recuerdo su nombre, lo que si me quedó presente fue que los dos que corrí llegaron de noche.

-¿Con esa experiencia, supongo que pensaste, esto no es para mí?

Lo absorví con tranquilidad y sin dramas porque eran mis primeros pasos. A la semana siguiente había un caballo que iba liviano con 47 kilos, me lo dieron a mí y con el logré mi primer triunfo como látigo.

-¿Recuerdas el nombre del equino y como fue la carrera?

La primera carrera la gané con Puelche, un caballo de Morales. El caballo vino en el medio del lote y en los trescientos lo filtré en el medio de dos caballos y logró ganar en forma neta.
Luego comenzaron a surgir oportunidades en Melo y en las pencas del interior, lo cual me permitió afianzarme en la profesión.
Por ese entonces también estudiaba, completé el Liceo y después comencé a estudiar Magisterio, pero coincidió con la oportunidad de venir a radicarme a Montevideo y no desaproveché la ocasión, dejando el estudio a seguir en forma definitiva en la actividad.
Esta situación sucedió a través del "Yiye" González y de Eddie Espert que en ese momento no tenían jockeys disponibles al estar el "Turco" Eramia lesionado y fue de esa manera que vine a probar y por suerte me fue bien en las primeras de cambio.

-De acuerdo a tu relato la primer carrera que ganaste fue de atropellada, ¿ya afinabas por algún motivo el tener un estilo de conducir a la expectativa?

El estilo uno lo va formando por el paso del tiempo y la experiencia que se va adquiriendo, fíjate que lo mío al principio era correr en pencas de 400 y 600 metros. Iba a correr a Bagé por ejemplo y a todo el interior.

-¿Supongo que participaste ante grandes veloces expertos jinetes brasileños?

Participé en grandes pencas y ante reconocidos látigos del exterior en contiendas donde estaba mucha plata en juego.

-¿Se te hizo complicado ganar ante esas grandes exigencias?

Estaban muy buenos caballos de distinto origen y hay que tener en cuenta que Brasil tiene una alta calidad de penqueros, por lo cual ganar no era nada sencillo, pero justo es señalar que nosotros íbamos con muy buenos caballos también y por ende ganaba alguna carrera siempre.

-¿En que momento te acercas a la capital para radicarte?

Eso sucede a instancias de la gente del Stud y Haras Gavroche allá por el año ´98. Vareábamos en Maroñas y corríamos en Las Piedras.

-¿A qué caballo corriste por primera vez en Las Piedras?

Gané mi primer carrera en lares canarios con Wallabie, un elemento proveniente de San José que estaba bajo la égida de Marrero.
También contaba con los caballos que preparaba el "Yiye" que tenía bajo su cargo la primera generación de Potridoon, que dio elementos de la talla de Potri Baby, Potri Mónaco y todos buenos, por lo cual gané muchas carreras.

-¿Cuánto descargabas al principio?

La verdad es que nunca tuve la oportunidad de descargar peso, pués llegué a la capital en condición de jockey y no de aprendiz.
En Melo logré ganar 13 estadísticas por lo cual tenía superada la suma mínima que se solicita para ser jockey.

-¿Incursionaste alguna vez en Las Piedras para probar suerte antes de radicarte?

Si lo hice, vine a correr una penca muy promocionada en la que estaban Don Julio y Harvard, entre otros, teniendo a esa altura 18 años de edad.
 



-¿Alternaste con destacados pilotos en tu ciudad, sabiendo que es un proveedor de gran parte de la materia prima de la hípica?

Cuando arranqué, la mayoría de los famosos se habían venido para la capital (Julio Méndez, Julio Jorge) pero sí habían buenos jockeys que si bien no trascendieron en Maroñas, eran destacados pilotos.

-¿Puede que exista alguna explicación para que Melo sea una cantera constante de aporte constante hacia la hípica?

Puede que sea el hecho de que los niños a escasa edad comienzan a estar cerca de SPC y además suma de tener como vecinos a un país con profunda tradición hípica y siempre se genera la oportunidad de comenzar temprano.

-La carrera más importante que ganaste...

Gané muchas carreras a las que considero importante, pero creo que la más relevante fue la obtención del Ramírez en lomos de Sing-A-Song.
Luego subí a un caballo de la talla de Invasor y una yegua con la calidad de Neccesaire, me hace sentir muy bien. Monté a Good Report aunque no gané con el.
En pencas corrí a Don Julio, a Miss Oromo y Super Rafa, por lo cual creo que ligé montas buenas. Otro pingo que subí fue Cat Free que se mandó un verdadero carrerón.

-¿Hacías plata con las pencas?

Solo me daba para vivir bien.

-¿Qué sensación te dejó Invasor y que sentiste al verlo correr ante los mejores del mundo?

Fue una verdadera responsabilidad subir a Invasor porque llegaba a la cita en carácter de invicto y ese día el clima estaba muy bravo y además era de noche. Cuando lo corrí nunca imaginé hasta donde podría escalar.

-¿Luego de subirlo pensabas que podía llegar hasta el primer lugar del mundo?

Sinceramente era impredecible pensar hasta donde llegó, pero luego comenzó a evolucionar en cada salida, sorprendiendo a todos.
Lo mejor que tenía Invasor era su nobleza, ponía todo, en los momentos más complicados.

-¿Qué te dejó integrar la Directiva de los Jockeys?

La estuve integrando y a pesar que todo es muy difícil, de haber unión se pueden lograr cosas trascendentes.
Hemos logrado cosas importantes, aunque siempre quedan cosas en el tintero, pero siempre que puedo dar una mano lo hago.

-¿Actúa corporativamente la Sociedad de Entraineurs y Jockeys?

No sé si la Sociedad puntualmente funciona, pues hay temas que deben tratarse en el momento, porque algunas cosas que solicitamos no tienen nada que ver con los entrenadores.
Nosotros tenemos una caja de auxilio independiente a la de ellos y si hay temas en común que debamos discutir, hemos ido en forma conjunta, pero cuando los jockeys tiene que dirimir algo, lo hacemos nosotros como es lógico.

-En determinado momento ustedes tomaron una medida de fuerza avalada por entrenadores por las carreras de dos años, ¿qué sucedió?

La verdad es que no parecía una injusticia dejar un caballo afuera, entendíamos que debían participar 15 pero que no quedara ningún caballo afuera porque se perdían la posibilidad de correr en esa distancia la única vez que podrían hacerlo, puesto que había gente que estaba preparando sus caballos hace mucho tiempo para esa instancia.

-¿En esa oportunidad se actuó en forma corporativa?

Tuvimos una reunión con la Comisión Asesora y logramos hacerle entender que teníamos razón.

Hoy en día estoy totalmente afianzado en la profesión y seguro de haber tomado la opción ideal entre la fusta y el magisterio.
Al principio no fue sencillo, porque en cualquier decisión uno suele tomar riesgos. Por suerte me fue bien y estoy contento con lo que hago, conciente de que Maroñas es cada vez más competitivo por el ingreso de gente y caballo del exterior y eso está bien.
Hemos logrado hace poco el aumento de montas perdidas que siempre ayudan y creo que otro logro fundamental son los logros de las carreras que se harán para jockeys que ganan menos y ese aspecto es positivo sobre todo para los que ganan menos.

-¿Tu opinión sobre lo expresado por Hampstead que tiene de hijos a varios jockeys en el fútbol?

No voy a los partidos pero escuché todos los comentarios que se hicieron, pero al parecer sentí que había mucha disconformidad con los comentarios.

Nacido el 3 de noviembre del año ´70 en la ciudad de Melo, criado muy cerca en el barrio hipódromo de la mencionada ciudad, estuvo siempre en contacto con el SPC.
Supo de grandes logros y montó elementos de primer nivel, pero nunca dejo de lado la sencillez que lo caracteriza en cada acción.
Junto a su esposa María Noel Villamarín, sus hijos Santiago Nicolás y Micaela Valentina que siempre están apoyando. Ahora solo pide estar bien de salud para disfrutar en familia junto a los suyos.








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